Resolución
4/2015
Resistencia a los Antimicrobianos
LA CONFERENCIA
,
Habiendo examinado
el informe de situación de la Secretaría sobre la resistencia a los antimicrobianos[20] en la alimentación, la agricultura[21] y el medio ambiente;
Recordando
la Declaración de Roma sobre la Nutrición de 2014 y el Marco de acción que la acompaña y recordando asimismo la petición formulada a la Secretaría por el
Consejo
en su 150.º período de sesiones;
Reconociendo
el papel de la FAO como el principal organismo intergubernamental con el mandato de mejorar la agricultura, la actividad forestal, la pesca y la gestión de los recursos naturales, y de lograr la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo;
Tomando nota
también de las orientaciones y códigos pertinentes acordados a nivel mundial de la
Comisión FAO/
OMS
del Codex Alimentarius
, así como de las normas pertinentes de la
Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE)
, para tratar la resistencia a los antimicrobianos;
Consciente
de que el acceso a agentes antimicrobianos eficaces constituye un requisito indispensable para una agricultura productiva y sostenible, en particular para la ganadería y la acuicultura y una alimentación saludable, actividades de las que depende el sustento de innumerables vidas en todo el mundo, pero consciente también de que muchos avances alcanzados con gran esfuerzo en la salud humana y animal y en el desarrollo corren peligro debido a la creciente resistencia a los antimicrobianos;
Consciente
asimismo de que las consecuencias de la resistencia a los antimicrobianos para la salud y la economía constituyen una carga cada vez mayor para los países de ingresos altos, medianos y bajos que requiere la adopción de medidas urgentes a nivel nacional, regional y mundial, especialmente ante el escaso desarrollo de nuevos antimicrobianos;
Reconociendo
que es necesario adoptar un enfoque coherente, integral, integrado y equilibrado a nivel mundial, regional y nacional en el marco de la iniciativa “Una salud” y de otros planteamientos en los que participan diferentes agentes y sectores tales como los de la medicina humana y veterinaria, la agricultura, la inocuidad de los alimentos, el medio ambiente y los consumidores;
Reconociendo
que la resistencia a los antimicrobianos abarca un gran abanico de microorganismos, como bacterias, virus, hongos y parásitos, pero que el desarrollo de la resistencia a los antibióticos es un problema especialmente urgente y que precisa una atención inmediata;
Haciendo hincapié
en la importancia de que las recomendaciones de política se basen en datos científicos sólidos y en principios de análisis de riesgos;
Tomando nota
de las pruebas sobre la transmisión y difusión de la resistencia a los antimicrobianos entre los animales, los seres humanos, en la cadena alimentaria y en el medio ambiente;
Acogiendo
con agrado la colaboración tripartita sobre la resistencia a los antimicrobianos entre la FAO, la
Organización Mundial de la Salud (OMS)
, incluyendo al Codex Alimentarius, y la
Organización Internacional de Sanidad Animal (OIE)
, así como otras colaboraciones internacionales;
Tomando nota
de la aprobación por la 67.ª Asamblea Mundial de la Salud de una resolución sobre la resistencia a los antimicrobianos, la cual comprende la petición a la
Directora General
de la
OMS
de fortalecer la colaboración tripartita entre la FAO, la
OIE
y la
OMS
para luchar contra la resistencia a los antimicrobianos en el marco de la iniciativa “Una salud”;
Acogiendo
con satisfacción la aprobación por la 68.ª Asamblea Mundial de la Salud del Plan de acción mundial sobre la resistencia a los antimicrobianos[24], al que la FAO hizo aportaciones, y teniendo en cuenta los informes y las orientaciones dirigidos al
Consejo Ejecutivo de la OMS
en su 136.ª reunión y los formulados por este;
Consciente
de que el Plan de acción mundial refuerza la necesidad de colaboración en materia de resistencia a los antimicrobianos entre la FAO, la
OIE
y la
OMS
y otras organizaciones intergubernamentales, otros asociados y partes interesadas, y exhorta a la FAO a apoyar la aplicación de medidas de prevención y control de la resistencia a los antimicrobianos en la alimentación y la agricultura;
Tomando nota
del informe de la Secretaría al
Consejo
en su 151.º período de sesiones que figura en el documento C 2015/28 Rev.1 y de las deliberaciones del Consejo;
Apoyando firmemente la labor en curso de la Secretaría,
en colaboración
con los Miembros y otros actores, con el fin de evaluar las pruebas de resistencia a los antimicrobianos en los sistemas alimentarios y agrícolas, determinar las deficiencias en el conocimiento y proporcionar recomendaciones a los Miembros para combatir eficazmente la resistencia a los antimicrobianos;
a)
Insta
a los Miembros a:
a)
aumentar la concienciación, el compromiso y el liderazgo políticos para garantizar la continuidad del acceso a medicamentos antimicrobianos mediante el uso prudente y responsable de los antimicrobianos en la agricultura, conforme a lo expresado en el Código de prácticas del Codex para reducir al mínimo y contener la resistencia a los antimicrobianos, en particular de aquellos que figuran en las listas de antimicrobianos de importancia crítica para la medicina veterinaria de la
OIE
y de importancia crítica para la salud humana de la
OMS
;
b)
fortalecer el seguimiento nacional de la resistencia a los antimicrobianos y del uso de antimicrobianos en la agricultura, la reglamentación de su prescripción y uso y el cumplimiento de tal reglamentación en cooperación con la
OIE
, la
OMS
y la FAO, de conformidad con las normas de la OIE y el Codex;
c)
facilitar los esfuerzos destinados a fortalecer el análisis y la puesta en común de los datos científicos internacionales relativos al desarrollo, la transmisión y el control de la resistencia a los antimicrobianos en la alimentación, la agricultura y el medio ambiente, incluida la transferencia de tecnología;
d)
tomar medidas para continuar el desarrollo de sistemas de producción sostenible de alimentos teniendo en cuenta sus dimensiones sociales, económicas y ambientales, con el fin de reducir el riesgo de enfermedades, evitar el uso innecesario de antimicrobianos, incluyendo la eliminación progresiva de los antimicrobianos como promotores del crecimiento (medicamentos veterinarios antimicrobianos que pertenecen o pueden causar resistencia cruzada a las clases de agentes antimicrobianos utilizados —o presentados para su aprobación— en los seres humanos y en los animales en ausencia de un análisis de riesgo) y fomentar una buena gestión de la cría de animales, la bioseguridad y la bioinocuidad;
e)
tomar medidas urgentes en los planos nacional, regional y local para mitigar los riesgos planteados por el uso inapropiado de los antimicrobianos y la resistencia a estos en la alimentación, la agricultura y el medio ambiente;
f)
desarrollar o fortalecer los planes nacionales, las estrategias y la colaboración internacional para la vigilancia, el control y la contención de la resistencia a los antimicrobianos en la alimentación, la agricultura y el medio ambiente, en estrecha coordinación con los planes correspondientes para la salud humana;
g)
movilizar recursos humanos y financieros en el plano nacional, regional e internacional para ejecutar planes y estrategias destinados a reforzar la vigilancia y reducir al mínimo el desarrollo y la transmisión de la resistencia a los antimicrobianos en la alimentación, la agricultura y el medio ambiente;
h)
aumentar la concienciación entre todas las partes interesadas pertinentes acerca de:
i)
los riesgos planteados por la resistencia a los antimicrobianos para la salud pública, así como los posibles efectos negativos en la alimentación y la agricultura;
ii)
la necesidad de un uso responsable de medicamentos antimicrobianos en la agricultura
iii)
las buenas prácticas de gestión e higiene en la ganadería, la producción vegetal, la salud, la bioseguridad y la bioinocuidad;
i)
apoyar a los países en desarrollo en la elaboración de programas y sistemas para la detección, vigilancia y control del uso de antimicrobianos y de la resistencia a estos, y en el seguimiento de sus políticas correspondientes establecidas para lograr una gestión progresiva de los riesgos de resistencia a los antimicrobianos en la alimentación, la agricultura y el medio ambiente;
j)
fomentar y apoyar la investigación y el desarrollo para combatir la resistencia a los antimicrobianos y el desarrollo de nuevas clases de agentes antimicrobianos y terapias y diagnósticos alternativos, así como promover la utilización responsable de los antimicrobianos en la agricultura;
k)
reconocer la importancia del desarrollo del uso de los antimicrobianos y de la vigilancia de la resistencia; y
l)
mejorar el intercambio de información y la concienciación entre todos los interesados.
b)
Pide
a la Organización que:
a)
apoye activamente y proporcione la creación de capacidad, según proceda, en colaboración con otros asociados pertinentes, en sistemas de producción sostenible teniendo en cuenta las dimensiones sociales, económicas y ambientales que previenen las enfermedades a través de una buena gestión y práctica de la cría de animales (acuáticos y terrestres), así como a través de una buena gestión y práctica de la producción vegetal, como un medio importante para combatir la resistencia a los antimicrobianos;
b)
vele por que todos los sectores pertinentes de la Organización, tanto de la Sede como de las regiones y los países, participen de manera activa y coordinada en el fomento de la labor de lucha contra la resistencia a los antimicrobianos, dentro de los parámetros de los objetivos estratégicos de la FAO;
c)
contribuya a intensificar la colaboración tripartita entre la FAO, la
OIE
y la
OMS
para luchar contra la resistencia a los antimicrobianos en el marco de la iniciativa “Una salud” y con el fin de aprovechar al máximo las sinergias con la OIE en el ámbito de la sanidad animal;
d)
apoye los esfuerzos por explorar junto con el
Secretario General de las Naciones Unidas
las opciones para emprender una iniciativa de alto nivel, incluida una reunión de alto nivel, para aumentar la concienciación, el compromiso y el liderazgo políticos en la esfera de la resistencia a los antimicrobianos;
e)
apoye la aplicación del Plan de acción mundial sobre la resistencia a los antimicrobianos, en el que se trata de abordar la necesidad de garantizar que todos los países, en particular los de ingresos bajos y medianos, tengan la capacidad de luchar contra la resistencia a los antimicrobianos y en el que se tienen en cuenta los planes de acción existentes y todos los datos científicos y prácticas óptimas disponibles;
f)
mantenga a los Miembros periódicamente informados de la labor de la Secretaría en este ámbito a través de informes al
Comité de Agricultura.
(Aprobada el 
13 junio de 2015
)